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Internacional

Activistas describen lucha social en Chile

por Virginia González (virginiagonzalezm@gmail.com )


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SANTIAGO, Chile  — En la semana del 14 de octubre comenzó una movilización de estudiantes secundarios en rechazo al alza del precio del metro de Santiago a 30 pesos.

Luego de varios días del llamado a evadir el metro, o sea pasar sin pagar, se fueron sumando más y más estaciones, no solo las del centro de la capital sino también en la periferia de Santiago.

El 18 de octubre, el gobierno, mediante la fuerza pública con su numerosa presencia, cerró varias de estas estaciones a la hora del llamado a evasión.

La medida provocó que ya no solo estudiantes se sumaran, sino que también trabajadoras y trabajadores quienes –además de entender la demanda– no tenían como volver a sus casas esa tarde. 

Abrieron a la fuerza y botaron las rejas para poder ingresar. 

Desde ese día la historia es sabida ya a nivel mundial: toque de queda, militares a la calle, violencia desmedida, montajes (como incendios en las estaciones de metro), asesinatos, mutilaciones y criminalización de las protestas. 

Desde ese día 18 de octubre, también comenzó una serie de protestas callejeras tocando cacerolas –cacerolazos les llamamos acá– siendo la más grande en Plaza Italia.

Este es el lugar que divide el Santiago popular con el Santiago de la clase alta o rica de la ciudad. Se ocupa para protestar o celebrar cualquier acontecimiento importante en la ciudad, pero también en las poblaciones, marchas y cacerolazos todos los días: al mediodía, en la tarde, en la noche… ¡en todas las plazas del país! 

Las primeras en hacer un llamado a huelga fueron las feministas a través de la Coordinadora Feminista 8 de Marzo https://www.facebook.com/coordinadorafeminista8M/.

Junto con otras organizaciones sociales cercanas, y paralelo al llamado a huelga general ante el estado de emergencia y la violencia desmedida, llamaron a levantar asambleas populares.

Ha sido un proceso hermoso de unidad ante la lucha, de reencuentro y organización, y se han ido transformando al pasar de los días, en verdaderas asambleas constituyentes.

Algunos sectores políticos, desde la institucionalidad, están realizando cabildos participativos y haciendo discusiones con la población.

Se trata de una forma de aprovechamiento político y también con cero lectura de realidad, pensando quizás que la gente aún confía en ellos.

Desde el sindicato base al cual pertenezco y del cual soy dirigente, acogimos el llamado a huelga desde el 22 de octubre, pues además en esa fecha, estaba ya programado con antelación un paro nacional del sector ante las políticas precarizadoras y privatizadoras que se nos venían.

Se tiene como horizonte “apuntar a un sistema único de salud, público, universal, feminista, gratuito, comunitario y en armonía con los saberes ancestrales, por una salud que no dependa del

dinero, sino que sea parte de la dignidad que merece cada persona por existir”. 

Desde ese día, nos mantenemos en un paro o huelga indefinida, realizando diversas actividades junto a otros sindicatos del sector y en conjunto con la comunidad que atendemos.

Estos hechos históricos por lo tanto, han traspasado las cúpulas sindicales, haciendo que las bases tomen sus propias decisiones, lo cual nos tiene muy contentos, en medio de la atrocidad que está ocurriendo en el país.

De ahora en adelante

Ante el llamado “acuerdo por la paz social y una nueva Constitución” anunciado recientemente, y que pretende hacer un pacto con un gobierno asesino y de espaldas al pueblo, declaramos:

 “El pueblo chileno en conjunto con sus organizaciones de trabajadores y trabajadoras ha llevado adelante una exitosa y contundente Huelga General el pasado 12 de noviembre. Informamos que nos mantendremos en un estado de movilización permanente toda vez que observamos que ni el Gobierno ni el Congreso han estado a la altura de las demandas del pueblo chileno. Ante este escenario, las y los trabajadores declaran:

1.Rechazamos enérgicamente el acuerdo cupular que pretenden suscribir ciertos parlamentarios y partidos políticos junto al gobierno para acordar una Convención Constituyente. 

Esta vieja práctica de la “cocina” ha sido y será repudiada por la ciudadanía y el movimiento de trabajadores y trabajadoras, por lo que llamamos a quienes pretenden hacer acuerdos a espalda de la gente, que no insistan por ese camino.

2.Valoramos que la Asociación Chilena de Municipalidades haya levantado un Plebiscito donde se consulte y sea el poder soberano de la ciudadanía el que decida tanto sobre la elaboración de una Nueva Constitución, como el mecanismo para llevarla a cabo. 

3. En complemento de lo anterior, exigimos al Gobierno que le otorgue carácter vinculante y proporcione junto con el SERVEL, todas las facilidades para que la convocatoria a un Plebiscito Nacional sea la manera de acoger la demanda expresada en las movilizaciones. 

4.Frente a la invocación de la Ley de Seguridad Interior del Estado, las y los trabajadores denunciamos esta “nueva” forma de criminalización y persecución contra los dirigentes y líderes sociales y sindicales que han impulsado las movilizaciones. 

5. De la misma manera, solicitamos al Gobierno el cese en su cargo al General Director de Carabineros, Mario Rozas Córdova, por su responsabilidad política en las vulneraciones y atropellos sistemáticos a los Derechos Humanos de la población que se han traducido en muertos, heridos y lesionados. 

6. A un año exacto del asesinato por parte de Carabineros del peñi Camilo Catrillanca, no podemos sino exigir verdad y justicia, tanto para el pueblo mapuche, como para las víctimas de la represión estatal de las movilizaciones recientes. 

7. Hemos convocado a nuestras organizaciones sindicales a que definan, nacionalmente, si acaso es necesario profundizar las medidas de presión, convocando eventualmente a una huelga general progresiva, que permita avanzar hacia la Asamblea Constituyente plurinacional y la satisfacción del Pliego de Demandas de las y los trabajadores.


Virginia González Miranda es dirigente de la Asociación de funcionarias y funcionarios de Atención Primaria La Pintana, CONFUSAM. Ha enviado, desde Chile, para La Mega Nota, este informe especial de visión activista.

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